Qué poca vergüenza tienen los bancos, porque cuando les pides que te concedan una hipoteca te imponen contratar un seguro de vida y/o amortización a la hipoteca a prima única con una aseguradora de la propia entidad financiera –Unicorp Vida o Caser, por ejemplo, – vinculado a la hipoteca y financiado con la misma hipoteca. Sí señor, las entidades financieras tradicionalmente han visto en la técnica de márketing denominada contratación cruzada (cross -selling) de producto financiero una gran oportunidad y un chollo para mejorar sus beneficios, por la vía de ofrecer al cliente la contratación de algún producto, – que, por supuesto el cliente ni lo ha solicitado, ni lo necesita -, con ocasión de la contratación de un préstamo hipotecario – que sí lo necesita para comprarse la casa -. La utilización masiva y generalizada de esta práctica por la mayor parte de la industria bancaria, ha abocado al prestatario a la adopción de una actitud de resignación ante la misma dando su brazo a torcer, máxime porque intuye que resulta bastante infructuoso el conocido slogan consumerista “busque, compare y si encuentra algo mejor, cómprelo” , pues en cuanto a la contratación no solicitada se refiere, se llevará la sorpresa desagradable de encontrar similares exigencias entre los diferentes bancos, fenómeno que se ha agudizado a partir de la crisis financiera iniciada en 2008, atando la banca cada vez más productos a la hipoteca en un intento de recuperar el negocio.
Es muy habitual que el consumidor se tope con un banco que le diga a las claras que si quiere contratar la hipoteca deberá contratar todo el paquete de productos (v.gr, hipoteca, más tarjetas de débito y crédito, domiciliación de la nómina y de recibos de suministros, seguro de vida, seguro de amortización del crédito, plan de pensiones, seguro de daños a la vivienda, etc.), esta forma de contratar se llama “venta vinculada”. Mientras que por el contrario, en otras ocasiones con más suerte, en su modalidad menos agresiva podrá el consumidor encontrar la hipoteca inicialmente unida a un paquete en la que los componentes de la cesta de productos podrán comprarse de forma separada sin que ello influya directamente en la concesión del préstamo, sino solo en el tipo de interés que se le aplicará (se le va quitando 0,20% al diferencial por cada producto nuevo contratado). La macrodemanda recientemente presentada por el Colegio de Mediadores de Seguros del Principado de Asturias ante el Juzgado de lo Mercantil de Gijón contra Banco Sabadell y Banco Popular (ahora Santander) por vincular seguros de vida y/o amortización a prima única a la hipoteca, y durante toda la vida del préstamo, y con una aseguradora propiedad del banco y sin dar posibilidad a los clientes de cambiar de seguro por uno más barato con otra compañía, vulnera la prohibición al banco de imponer directa o indirectamente la celebración de un contrato de seguro. No te olvides amable lector que en la práctica que tu y yo conocemos si tu como cliente no pasas por el aro y firmas las pólizas de seguros que te presenta el banco en la notaría junto con tu hipoteca, seguramente tampoco se te permitirá firmar tu ansiado préstamo hipoteca y comprar la casa de tus sueños que tanto ansías. Por lo tanto, el resultado final de dicha macrodemanda en trámite, podría, como decimos en Cádiz, ser “un pelotazo” y tener como consecuencia animar a cientos de miles de usuarios a instar la nulidad de sus seguros de vida y/o amortización a prima única, suscritos junto con la hipoteca porque el banco en la notaría le dijo ¡esto es lo que hay, lo tomas o lo dejas y si no, tampoco se firma la hipoteca! ¿Te suena?
José Luís Ortiz Miranda. Abogado.

Artículo publicado en Viva Cádiz. Andalucía Información.