¿No sé si algunos de Ustedes siguen de cerca de juicio de Bankia? Yo lo hago, porque no olvido la cantidad de gaditanos a los que les hicieron esta macro-estafa y lo mal que lo pasaron hasta que al cabo de muchos años de pleitear duro, los tribunales de instancia, les devolvieron su dinero. Pasaron las de Caín, créanme. Ahora, ha salido un pelotazo con el nuevo testimonio, el pasado lunes en la Audiencia Nacional del que fuera responsable de regulación contable del Banco de España, Jorge Pérez Ramírez, que le ha dicho al juez que el presidente del entonces Banco de España, Miguel Angel Fernandez Ordoñez, desoyó por completo sus advertencias, en el sentido que debía frenar y abortar la salida de Bankia a Bolsa y las preferentes. Tanta sinceridad me ha puesto los pelos como escarpias. Es más, el jefe contable del Banco de España no solo lo afirma rotundamente ante un juez de la Audiencia Nacional, sino que además aporta un informe de 29 de diciembre de 2010 en el que se demuestra los motivos por los que estaba totalmente en contra de permitir a las Cajas ocultar pérdidas cargando a reservas sus deterioros. Y otro documento de ese mismo día del Gobernador del Banco de España, desoyendo su advertencia, pasando olímpicamente de él y aprobando la salida de Bankia a Bolsa, y autorizando el cargo de las enormes pérdidas de la entidad a reservas, lo cual iba en contra también de la más elemental normativa del Plan General de Contabilidad. Ese día, el 29 de diciembre de 2010, el Banco de España perpetró la tragedia y lo que es más grave, ayudó a engañar a 400.000 pequeños inversores, españolitos de a pie, amén de que dejó su prestigio reputacional como supervisor por los suelos. Las instituciones las hacen las personas que las ocupan y toman las decisiones y si al frente del Banco de España, el iluminado Zapatero, puso a un “papa frita” así nos lució el pelo a los ciudadanos españoles. Uno de los mayores fiascos de la Banca de los últimos años que dejó un reguero de sangre y amargura en los ahorros de muchísimas familias. Y lo que es más grave, contó con la bendición papal del Supervisor, el Banco de España. Y yo me pregunto, ¿si el Banco de España no supervisa a la Banca y le permite todo este tipo de desmanes y golferíos, para qué sirve? Se extiende el bochorno por el espectáculo del Supervisor en el juicio Bankia, y causa verdadero sonrojo y vergüenza. Y ahora, se destapa nueve años más tarde de ocurrido todo que no es cierto que Rato fuese tan malo…..sino que el Banco de España tiene más culpa que Bankia en su decisión de permitir su salida a Bolsa, despreciando y desautorizando la opinión técnica de sus más autorizados especialistas. Concretamente de su propio responsable de regulación contable, José Pérez Ramírez, que el 29 de diciembre de 2010 le dijo por escrito que Bankia que no estaba para salir a Bolsa, sino que estaba quebrada y hundida del todo, que estaba para darle la puntilla y el cerrojazo. ¿En qué país vivimos? Ah, por cierto, que yo sepa en la Audiencia Nacional no se juzga a ningún responsable del Banco de España de aquel entonces en el año 2010. Estos por supuesto, han salido de rositas.